
Las IV Jornadas de Crecimiento Empresarial de EMCA no fueron concebidas como una sucesión de ponencias independientes. Desde el primer momento, la organización diseñó una experiencia completa que permitiera a las personas asistentes recorrer diferentes etapas de su relación con el dinero desde una perspectiva personal, empresarial y emocional.
La propuesta giró alrededor de una idea sencilla pero poderosa: para comprender realmente el dinero no basta con aprender conceptos financieros. También es necesario comprender nuestras creencias, nuestras emociones, nuestras decisiones y la forma en que nos proyectamos hacia el futuro.
Por ello, durante toda la jornada se planteó un recorrido simbólico que llevó a las personas participantes a viajar al pasado, analizar el presente y reflexionar sobre el futuro.
Más de sesenta personas participaron en una experiencia donde el aprendizaje, la reflexión y las conexiones humanas estuvieron presentes desde el primer momento hasta el cierre final.
El pasado: las historias que heredamos sobre el dinero
La encargada de abrir este viaje fue Eva Guedez con su taller «La Memoria Emocional del Dinero».
Con una puesta en escena dinámica, cercana y profundamente reflexiva, Eva invitó al público a mirar hacia atrás para explorar las creencias y mensajes que muchas personas han heredado desde la infancia.
Frases tan conocidas como «el dinero no crece en los árboles», «hay que trabajar muy duro para ganar dinero» o «hablar de dinero no está bien visto» sirvieron como punto de partida para analizar cómo se construye nuestra relación con la economía desde edades tempranas.
Además, realizó un recorrido por aspectos históricos y culturales de Canarias, mostrando cómo determinadas formas de entender el dinero han pasado de generación en generación y continúan influyendo en nuestras decisiones actuales.
Fue una intervención que despertó emociones, recuerdos y reflexiones profundas. Muchas personas asistentes reconocieron comportamientos y patrones que nunca antes habían cuestionado, convirtiendo esta primera parte de la jornada en uno de los momentos más transformadores del día.

El presente: la realidad financiera de cualquier empresa
Tras analizar el pasado, las jornadas dieron paso al presente de la mano de Gabriela Chiza.
Su ponencia, «Cuando el contable abandona el negocio y resulta que el contable eres tú», conectó rápidamente con la realidad diaria de autónomos, emprendedores y pequeñas empresas.
A través de ejemplos cercanos y situaciones habituales dentro del mundo empresarial, recordó una verdad que muchas veces olvidamos: aunque deleguemos determinadas tareas, la responsabilidad final sobre la salud económica del negocio sigue siendo nuestra.
Gabriela abordó conceptos relacionados con la contabilidad, la fiscalidad, la liquidez y la toma de decisiones financieras, explicándolos de forma sencilla y práctica para que cualquier persona pudiera comprenderlos y aplicarlos.
Su mensaje fue contundente: ningún negocio puede crecer de forma sostenible si quien lo dirige desconoce cómo funciona realmente el dinero dentro de su propia empresa.

Tu dinero, tus reglas
La mañana continuó con la intervención de María Luisa Martínez Tejero, quien aportó una visión muy valiosa gracias a su experiencia profesional tanto en el sector bancario como en el ámbito jurídico.
Su ponencia, «Tu dinero, tus reglas: el guion de tu nueva economía», invitó a las personas asistentes a replantearse la forma en la que gestionan sus recursos económicos y toman decisiones financieras.
A través de casos reales, ejemplos prácticos y experiencias acumuladas durante años de trabajo, explicó cómo una buena organización financiera puede convertirse en una herramienta de libertad y tranquilidad.
Su intervención ayudó a desmontar muchos mitos relacionados con la banca y las finanzas, aportando claridad y seguridad a las empresarias presentes.

Una conversación abierta donde el público fue protagonista
Uno de los momentos más especiales de la mañana llegó con la conversación abierta titulada «Lo que nadie nos enseñó sobre el dinero».
Lejos del formato tradicional de mesa redonda, esta actividad fue diseñada para fomentar la participación activa de las personas asistentes.
Las preguntas planteadas giraban en torno a creencias limitantes, experiencias personales, errores financieros, aprendizajes empresariales y desafíos relacionados con el dinero.
Antes de escuchar la respuesta de las ponentes, el público tenía la oportunidad de compartir sus propias reflexiones y experiencias, generando un espacio de diálogo auténtico, cercano y profundamente enriquecedor.
Esta dinámica permitió comprobar que muchas de las inquietudes relacionadas con el dinero son compartidas y que hablar de ellas en comunidad genera aprendizaje y crecimiento.

Los Créditos EMCA: cuando el networking se convierte en una experiencia
Uno de los elementos más innovadores y recordados de esta cuarta edición fue la dinámica de los Créditos EMCA.
Inspirada en la mecánica del Monopoly, la organización creó una moneda propia del evento compuesta por billetes personalizados de 100 y 200 créditos.
Durante toda la jornada las personas asistentes podían obtener créditos participando activamente, respondiendo preguntas, compartiendo experiencias, colaborando en las dinámicas o aportando valor durante las intervenciones.
Cada participación tenía recompensa.
Este sistema consiguió mantener la energía, la atención y la implicación del público durante todo el día, convirtiendo cada momento en una oportunidad para aprender, compartir y conectar.
Pero los Créditos EMCA fueron mucho más que un juego.
Se transformaron en una herramienta de networking que facilitó conversaciones, rompió barreras entre asistentes y generó nuevas conexiones profesionales de forma natural y divertida.
La dinámica acompañó toda la experiencia hasta el cierre final, donde se resolvió el reto y se reconoció la participación de quienes más se implicaron durante la jornada.

Un picnic para seguir construyendo relaciones
La pausa para el almuerzo también formó parte de la experiencia diseñada por EMCA.
Lejos de convertirse en un simple descanso, este espacio fue concebido como una oportunidad para continuar fortaleciendo las conexiones profesionales generadas durante la mañana.
Gracias al picnic organizado para la ocasión, las personas asistentes pudieron compartir conversaciones, intercambiar experiencias y ampliar su red de contactos en un ambiente relajado y cercano.
El espacio exterior acondicionado con césped artificial creó un entorno acogedor donde ponentes y asistentes compartieron tiempo, ideas y proyectos. Queremos agradecer especialmente a Jardinería 7 Islas por su colaboración, haciendo posible este espacio que aportó comodidad, cercanía y un ambiente perfecto para seguir generando conexiones durante el picnic empresarial.
Muchas de las conversaciones iniciadas durante las ponencias continuaron durante este momento, demostrando una vez más que algunas de las mejores oportunidades empresariales nacen fuera del escenario.

La tarde: del aprendizaje a la acción
Tras el almuerzo y el espacio de networking, la jornada continuó con una tarde enfocada en la reflexión, la toma de decisiones y la construcción del futuro financiero.
Si la mañana había servido para comprender de dónde vienen muchas de nuestras creencias y cómo gestionamos actualmente nuestros recursos, la tarde estuvo orientada a descubrir qué podemos hacer a partir de ahora para construir una relación más saludable y estratégica con el dinero.
Una activación para volver a conectar con la energía del evento
La vuelta de la pausa estuvo dinamizada por Lorena García, coach empresarial y formadora de equipos, quien fue la encargada de reactivar la energía del grupo y preparar a las personas asistentes para la segunda parte de la experiencia.
A través de una dinámica participativa y cercana, ayudó a romper nuevamente el hielo, fomentar la interacción entre asistentes y dar continuidad a la dinámica de los Créditos EMCA, que siguió generando conexiones, conversaciones y oportunidades de networking durante toda la tarde.
Su intervención aportó dinamismo, motivación y una dosis extra de energía para afrontar las últimas horas de la jornada.

El dinero es psicológico
La primera ponencia de la tarde estuvo a cargo de Tamara Galimova, quien invitó a las personas asistentes a mirar el dinero desde una perspectiva diferente.
Bajo el título «El dinero es psicológico», compartió una reflexión profunda sobre cómo nuestras emociones, experiencias y creencias influyen en cada una de las decisiones económicas que tomamos.
Durante su intervención explicó que la gestión financiera no depende únicamente de conocimientos técnicos o estrategias de inversión, sino también de nuestra capacidad para comprender nuestros comportamientos y patrones emocionales.
Su mensaje ayudó a comprender que muchas veces las mayores barreras financieras no están en el mercado ni en la economía, sino en nuestra propia forma de pensar y actuar frente al dinero.

¿El dinero que ganas hoy está cuidando de tu yo del futuro?
La siguiente intervención estuvo a cargo de Moneiba Falcón, consultora financiera y patrocinadora de esta edición.
A través de un taller práctico y cercano, invitó a las personas asistentes a reflexionar sobre una pregunta tan sencilla como poderosa:
«¿El dinero que ganas hoy está cuidando de tu yo del futuro?»
La sesión permitió analizar la importancia de la planificación financiera, la previsión y la toma de decisiones conscientes a largo plazo.
Moneiba recordó que construir estabilidad económica no depende únicamente de cuánto se gana, sino también de cómo se organiza, se protege y se proyecta ese dinero hacia el futuro.
Su intervención aportó herramientas y reflexiones muy valiosas para quienes desean construir una mayor tranquilidad financiera tanto en el ámbito personal como empresarial.

Una historia real que emocionó a toda la sala
El cierre de las ponencias llegó de la mano de Naomi González con una charla experiencial que logró conectar emocionalmente con todas las personas presentes.
Bajo el título «Las deudas casi me ahogan», Naomi compartió con enorme generosidad una historia personal marcada por los desafíos financieros, la incertidumbre y la superación.
A través de su testimonio mostró la realidad que muchas personas viven cuando las dificultades económicas afectan no solo a las finanzas, sino también al bienestar emocional, la confianza y la calidad de vida.
Su intervención fue un recordatorio de que detrás de cada cifra existen personas, historias y procesos de aprendizaje.
Pero también fue un mensaje de esperanza.
Porque su experiencia demostró que incluso en los momentos más complicados es posible reconstruirse, aprender, recuperar el control y volver a avanzar.
La emoción y la cercanía de su relato convirtieron esta charla en uno de los momentos más memorables de toda la jornada.

Gracias a quienes hicieron posible esta edición
Las IV Jornadas de Crecimiento Empresarial de EMCA no habrían sido posibles sin el apoyo de empresas, profesionales, colaboradoras e instituciones que decidieron apostar por este proyecto y contribuir a que esta experiencia llegara a tantas personas.
Queremos agradecer especialmente a nuestros sponsors:
Dogar Estudio de Cocinas, por su compromiso con el tejido empresarial local y por apoyar iniciativas que fomentan el crecimiento y la colaboración empresarial.
Infinity Legal 360, por sumarse a esta edición y respaldar un evento centrado en la educación financiera, la toma de decisiones y el crecimiento profesional.
Lorena García, coach empresarial y formadora de equipos, por aportar su energía, experiencia y visión tanto como patrocinadora como participante activa de la jornada.
Moneiba Falcón, consultora financiera y ponente del evento, por contribuir desde diferentes ámbitos al éxito de esta edición.
Katina Librería, por apostar por iniciativas que fortalecen la comunidad empresarial y el desarrollo de nuevos proyectos en nuestro entorno.
También queremos reconocer el trabajo de nuestras colaboradoras:
Cristina, de FUYESTUDIO, por capturar cada momento de la jornada y ayudarnos a transmitir toda la energía, emoción y aprendizaje vivido durante el evento a través del contenido audiovisual.
Marta Talavera, por diseñar y coordinar toda la estrategia de comunicación y visibilidad, permitiendo que las jornadas tuvieran presencia en medios de comunicación, radio, televisión y prensa digital.
Nuestro agradecimiento se extiende también al Ayuntamiento de Ingenio, a todas las entidades colaboradoras, a las ponentes, a las socias de EMCA y a cada una de las personas asistentes que decidieron formar parte de esta experiencia.
Porque las IV Jornadas de Crecimiento Empresarial de EMCA no fueron únicamente un evento.
Fueron una experiencia construida desde la colaboración, el aprendizaje compartido y la convicción de que crecer empresarialmente también implica crecer como personas.

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